Ahorra energía en la cocina y rebaja la factura

En los últimos días estamos viendo un incremento considerable en el precio de la energía y la cocina es uno de los puntos en los que más se puede ahorrar de toda la casa. Si una cosa está clara es que al consumir menos energía no solamente ahorramos dinero en la factura eléctrica o de suministros, sino que además ayudamos a preservar el medio ambiente.
A continuación vamos a repasar algunas buenas prácticas, tanto en el momento de realizar el proyecto de la cocina, como en el uso diario de la misma para conseguir ahorro energético.
Los electrodomésticos
Ya sea para renovar los electrodomésticos antiguos o adquirir de nuevos, uno de los puntos clave en el buen funcionamiento y ahorro energético es que tengan la etiqueta energética de clase A+++. La diferencia en el consumo es muy grande y a la larga, además de consumir menos recursos, ahorraremos dinero en la factura de la electricidad.
La luz
Siempre que sea posible, es bueno utilizar la luz natural que entra por la ventana, ya que no generamos gasto energético de ningún tipo.
Pero habrá momentos del día en los que necesitamos utilizar luces artificiales, y para conseguir ahorrar en el consumo, es bueno utilizar bombillas de bajo consumo o tiras de LED.
Pensar bien qué zonas de la cocina se quieren iluminar y hacer que la instalación eléctrica permita apagar las luces que no se utilizan en cada momento es esencial.
El frigorífico
No tener la puerta del frigorífico abierta más de lo estrictamente necesario hace que el trabajo que tiene que hacer el motor para volver a adquirir la temperatura adecuada, entre 3 y 5 grados, sea mucho menor.
En este sentido, también es recomendable no poner comida que aún esté caliente en la nevera, o que la separación que hay entre la pared y la nevera sea de como mínimo 3 cm, ya que ayudará a que no se caliente el motor.
Existe el eterno debate entre quien prefiere vitrocerámica o fogones de gas para cocinar. Pero lo cierto es que si queremos gastar menos en la factura, los fogones de gas ganan, aunque sea por poco en el caso de las vitrocrámicas de inducción, en ahorro energético. También es cierto que si disponemos de vitrocerámica podemos para el fuego minutos antes de que haya terminado la cocción y aprovechar el calor residual. Esta técnica también la podemos utilizar en el horno, otro de los grandes consumidores de energía de la cocina.
Ahorrar energía en el consumo de la cocina es algo que no solamente repercute en la factura, sino que nos beneficia a todos ya que ayudamos a respetar el medioambiente.







