El proyecto surge de la voluntad de combinar dos tonos de la colección Materia, Siena, cálido y terroso, y Salvia, verde apagado y sereno, con el objetivo de conseguir un espacio coherente tanto para el uso cotidiano como para las ocasiones en que la cocina se convierte en punto de encuentro con invitados.
El resultado es una cocina en L que se abre a una zona de comedor y a un rincón de trabajo, resuelta en su totalidad con el mismo lenguaje cromático y los mismos materiales, lo que aporta continuidad visual al conjunto del espacio.
El color como estructura
La distribución cromática responde a un criterio funcional además de estético. El tono Siena reviste los muebles altos, las estanterías abiertas y el mueble columna, aportando luminosidad y continuidad visual a la parte superior de la cocina, mientras que el tono Salvia se reserva para los muebles bajos y la encimera, lo que ancla el conjunto y aporta estabilidad visual al espacio.
Esta división cromática, con los tonos claros en la parte superior y los tonos oscuros en la inferior, facilita que una cocina abierta al salón se integre en el conjunto de la vivienda sin necesidad de elementos separadores adicionales.
Elementos de diseño
Las estanterías abiertas en tono Siena introducen variación frente a los frentes lisos y ofrecen espacio para libros, plantas y objetos de uso cotidiano. El remate en madera clara bajo los armarios superiores, junto con el tirador integrado en los muebles bajos, refuerza el carácter cuidado del conjunto sin añadir elementos superfluos.

La encimera y el frente de trabajo, en un mármol claro veteado en tonos tierra, mantienen la coherencia cromática con el tono Siena de los muebles. El interior del mueble columna, iluminado y revestido en tono Salvia, se destina a despensa.
Una propuesta pensada para el uso diario
Más allá del resultado estético, la combinación de acabados responde a una necesidad práctica: mantener una cocina funcional a lo largo del tiempo sin renunciar a un aspecto cuidado. Los acabados mate de la colección Materia disimulan las marcas de uso, y la combinación de beige y verde tiene un carácter atemporal que no depende de tendencias puntuales.
Para el cliente final, la propuesta demuestra que es posible combinar calidez y sobriedad dentro de un mismo proyecto. Para el profesional de la reforma o la interiorista, constituye un ejemplo de cómo dos tonos de una misma colección, bien dosificados, permiten definir la identidad de un espacio sin recurrir a materiales de procedencias distintas.
Cómo trasladar esta combinación a otros proyectos
Siena y Salvia son dos de los tonos disponibles dentro de la colección Materia. Quienes estén valorando una reforma de cocina pueden consultar en su tienda TPC más cercana la combinación de acabados que mejor se adapte a las características de su espacio.







